Presentamos algunos artículos de periódicos que han saludado la presencia del Centro La Aurora y de la práctica entre varios en México.
Sala de Prensa del CONACULTA , martes 16 de diciembre de 2003
EL INDEPENDIENTE, jueves 18 de diciembre de 2003
La CRÓNICA de Hoy, lunes 5 de enero del 2004
REFORMA, martes 6 de enero del 2004
MILENIO Diario, lunes 12 de enero del 2004
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Educación por el Arte
ARTE COMO TERAPIA PARA NIÑOS AUTISTAS Y PSICÓTICOS
Liliana Altamirano
El arte en sus diversas manifestaciones y la "práctica entre varios", método de trabajo que tiene su origen en el psicoanálisis lacaniano, dan corpus al proyecto El arte un espacio para la otredad. Talleres artísticos de pintura, música, teatro, danza y poesía con niños autistas y psicóticos, coordinado por Miriam Isabel Gutiérrez Prieto, con el apoyo de la Convocatoria Nacional Educación por el Arte (2003), promovida por el Centro Nacional de las Artes y el Instituto Nacional de Bellas Artes, en el marco del Programa Nacional de Educación Artística.
Miriam Isabel Gutiérrez, candidata del Doctorado en Ciencias Sociales
por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Xochimilco, sostiene
que "el arte es creación y la creación es la producción
de metáforas. El sujeto puede decirse en el arte y estos talleres apuestan
a que los pequeños puedan manifestarse y nombrarse a través de
esta experiencia.
"Los participantes contarán con las herramientas necesarias para
alcanzar la autonomía personal, el mejoramiento de las relaciones y dinámicas
familiares, así como la integración a la vida social y cultural.
Con el psicoanálisis es posible atender a este sector de la población
conforme a la ética de la estructura de sus posiciones subjetivas, para
lograr un cambio efectivo en su estar en el mundo".
Muchos de los infantes en condiciones de autismo y psicosis están expuestos
al deterioro de sus condiciones físicas y psíquicas, además
de estar al margen social y de la insuficiencia de servicios de atención
especializada. "Ellos están determinados a estar en condición
de enajenamiento, fuera del deseo que representa la vida; pero eso puede cambiar",
indica Miriam Isabel Gutiérrez.
Las niñas y los niños que serán atendidos pertenecen a
la Asociación Psicoanalítica de Orientación Lacaniana,
Centro "La Aurora". El proyecto se encuentra entre los ganadores de
la Convocatoria Nacional Educación por el Arte, que en su emisión
2003 seleccionó a 70 propuestas de un universo de 321 trabajos orientados
a impulsar y mejorar la calidad de los servicios educativos o bien, a proyectos
encaminados a la promoción del ser humano mediante el apoyo de los distintos
lenguajes artísticos.
Asimismo, esta propuesta se desarrollará dentro del trabajo clínico
de la Asociación Psicoanalítica de Orientación Lacaniana
y forma parte del proyecto de investigación Clínica psicoanalítica
de la picosis, de Miriam Isabel Gutiérrez, quien convoca a abrir un espacio
a la otredad.
"Los operadores harán en conjunto la función de un psicoanalista,
también harán de secretaria, escribirán cada letra que
el participante producirá a manera de tomar los hilos que los niños
producen, se irá tejiendo el manto del dictado de cada participante en
particular. Cada letra sugerirá un taller (pintura, poesía, música
y teatro) hasta llegar a hilar al sujeto (autista o psicótico) con su
propio deseo", explicó la coordinadora del proyecto.
ir al sitio de CONACULTA
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EL INDEPENDIENTE, jueves 18 de diciembre de 2003
El arte, estímulo para niños sicóticos
Juan Hernández
Los sicoanalistas Miriam Isabel Gutiérrez y Antonio Bori leían poemas en un taller para provocar la creatividad artística en niños sicóticos, cuando uno de los pequeños, Julio, comenzó a decir: “¿Qué es eso? / No es una naranja / No es uno zapato / ¡Es un coche! Si, es un coche / ¿Qué algo más?/ ¡Sí, más…” “Era una construcción poética. El niño había respondido a los estímulos de la lectura de poemas que nosotros habíamos estado haciendo. Cuando escuchamos sus palabras, las escribimos en el pizarrón. Acto seguido, el menor se levantó y anotó su nombre donde terminaba el poema”, rememora Gutiérrez, titular del proyecto El arte un espacio para la otredad. Talleres artísticos de pintura, música, teatro, danza y poesía para niños sicóticos, el cual recibió el apoyo de la Convocatoria Nacional Educación por el Arte 2003, instituida por el Centro Nacional de las Artes y el Instituto Nacional de Bellas Artes.
“Nosotros –agrega– fungimos como secretarios de los niños. El niño dice algo y lo escribimos porque la mayoría de las veces ellos no lo hacen directamente. Es muy difícil que un menor sicótico escriba sus pensamientos”, apunta.
El método de trabajo para incentivar la creación artística en los niños sicóticos, explica por otra parte Antonio Bori –sicoanalista italiano radicado en México– es diferente al sico-pedagógico.
Creado hace 30 años, en Bélgica, por Antonio Di Ciaccia, el método “Práctica entre varios”, apunta a establecer un campo de creación, en el cual los niños sicóticos desarrollan una manera personal de relacionarse y entender el mundo; teniendo conciencia de sí mismos a través de la percepción “de la otredad”, explica por su parte Gutiérrez.
“Lo que los niños producen es un verso libre, sin el objetivo de construirlo con una sintaxis rigurosa. La meta es únicamente que el menor se manifieste. En este sentido, la creación artística en los niños sicóticos no está dentro de los esquemas que marcan las disciplinas artísticas”, aclaró la sicoanalista.
Sin embargo, señaló que dentro del programa de trabajo que tienen para introducir a niños sicóticos al mundo del arte, se contempla la participación de artistas. “En este proyecto los niños pasan de espectadores a creadores. Y en este tránsito pedimos el apoyo de profesionales en las distintas disciplinas artísticas”.
Gutiérrez apuntó que la “plasticidad” del arte permite a los niños la creación de un mundo personal, con el cual pueden establecer una relación directa. “Por eso hemos elegido el método de los talleres de arte, para lograr que estos menores, generalmente ajenos al mundo exterior, se relacionen con los demás y con su entorno; tarea en la que tenemos mucho cuidado de no alterar su percepción, porque dirigirse de manera directa a un niño sicótico puede ser recibido por él como un acto de violencia”.
Los sicoanalistas llevarán a cabo los talleres de arte para niños
sicóticos en el Centro La Aurora, en la colonia Santo Domingo Coyoacán,
en la ciudad de México. Tendrán capacidad para recibir a diez
niños, “pues requieren de atención personalizada”.
Antonio Bori realizará la capacitación de los “operadores”
de los talleres, quienes tendrán como misión generar el deseo
de la creación en los menores.
ir a la página del periódico EL INDEPENDIENTE
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La CRÓNICA de Hoy, lunes 5 de enero del 2004
Poemas y obras de arte para tratar a niños autistas
Gilberto Rendón
( 2004-01-05 )
La idea es leerles un poema, cantarles una canción o mostrarles una obra
de arte, asociada a una palabra que ellos pronuncien. Los formadores les muestran
otras imágenes, poemas o canciones que digan más acerca de esa
palabra para que el niño autista o psicótico haga la asociación
de ideas.
Tras repetir el ejercicio varias veces, el educador busca que el infante pueda
construir el lenguaje como forma de comunicación.
Es lo básico del tratamiento conocido como Práctica entre varios,
nacido en Bruselas hace 30 años, mediante el cual se utiliza al arte
para lograr que los niños autistas y psicóticos logren un alto
nivel de independencia.
Este método será aplicado por primera vez en México a partir
del mes próximo, cuando inicie labores la Clínica de Trabajo Para
Niños Autistas y Psicóticos La Aurora de la Asociación
Psicoanalítica de Orientación Lacaniana (APOL).
“El niño autista, psicótico, dice la teoría lacaniana,
sabe pronunciar algunas palabras pero no articular el discurso. Nuestro proyecto
consiste en que esas palabras, que a veces son gestos o sonidos, las vemos como
signos de un deseo del niño que buscaremos desarrollar a través
del arte”, explicó en entrevista con Crónica la psicoanalista
Miriam Gutiérrez.
“Si por ejemplo un niño dice naranja puedo leer un poema que diga
algo de la naranja, o interpretar una canción, mostrar un cuadro donde
aparezca ese objeto”, agregó.
“Los niños dicen otras palabras o asocian las cosas, y eso ya es
una producción, una reacción del infante frente al arte”,
añadió Gutiérrez.
La psicóloga indicó que una de las ventajas de la Práctica
entre varios es que también permite a los infantes participar en cualquiera
de los talleres que se imparten —poesía, danza, pintura y música—,
como una manera más de no imponer.
El método es muy diferente a los que se aplican en México para
el tratamiento de infantes con estos padecimientos. La mayoría de los
enfoques convencionales son educativos. En ocasiones se trabaja con el niño
obligándolo a repetir una acción o una palabra, informó
la especialista y directora de la Clínica La Aurora.
Si al niño enfermo “se le obliga a hacer algo, lo puede realizar,
pero creemos que no se trata de eso, porque entonces el pequeño sólo
repetiría; no está manifestado en esos actos. Lo que perseguimos
es que pueda manifestarse y encontramos que el lenguaje del arte es ideal para
esta propuesta”, enfatizó.
La especialista informó que en 2003 practicaron varios meses con el método
en nuestro país con niños en los que ya se habían usado
otros tratamientos. Este año se proponen trabajar con niños de
tres a 12 años que recibirán atención por primera ocasión.
“A través de la manifestación de sus deseos, de las inquietudes
que se despiertan a través del arte, se va logrando que el niño
se encamine a la independencia en su vida cotidiana y pase de ser un espectador
de la vida a un creador, alguien que puede tener una vida productiva y hacer
cualquier actividad”, añadió.
El también psicólogo y psicoanalista italiano Antonino Bori, quien
fungirá como director terapéutico de la clínica y formará
a los operadores o educadores, afirmó que los resultados de este método
-creado hace tres décadas por su coterráneo Antonio Di Ciaccia,
basado en la teoría lacaniana- muestran que cerca del 30 por ciento de
pacientes logran integrarse exitosamente al mundo.
“El tiempo varía; pueden ser uno, dos, tres años, pero al
final siempre se alcanzan resultados positivos. En Europa el porcentaje de integración
total a la sociedad es alto, de 20 a 30 por ciento, aunque los demás
alcanzan una independencia relativa, en la que logran pacificarse, y a no ser
agresivos”, dijo.
La Clínica de trabajo La Aurora iniciará sus actividades gracias
a la beca de 50 mil pesos de la Convocatoria Nacional Educación por el
Arte 2003 del Conaculta, otorgada en el rubro de la interdisciplina al proyecto
El arte un espacio para la otredad. Talleres artísticos de pintura, música,
poesía y danza, para niños autistas y psicóticos.
Se llena un vacío para integrarlos a la sociedad
La premisa de la teoría lacaniana, basada en los postulados del psicoanálisis
de Sigmund Freud, sostiene que lo que constituye al sujeto es una falta, “es
decir, es porque nos falta algo que estamos vivos, y es esta manifestación
lo que nos hace movernos e integrarnos a la sociedad”, refirió
Miriam Gutiérrez.
“Este buscar completarse de todos los sujetos, es lo que plantea la teoría
psicoanalítica, particularmente la lectura lacaniana de Freud. Nosotros
partimos de la premisa de que en los niños autistas y psicóticos
no está este vacío, esta falta”, expresó Gutiérrez.
“La relación del niño con la madre es uno, él es
uno con la madre, y el trabajo del arte es hacer una propuesta de un otro: que
el arte se constituya en un otro que permita al niño moverse. Si este
niño se mueve a esta convocatoria de un otro, es ya en sí mismo
constituir una falta”, explicó.
De esto parte el método de la Práctica entre varios, que no sólo
hace al niño autista interactuar con el arte, sino que también
busca que los padres se integren al trabajo, asistiendo a la clínica
para platicar de la evolución del comportamiento de su hijo en el hogar
o fuera de éste.
La Clínica de trabajo con niños autistas y psicóticos La
Aurora iniciará actividades en febrero, con un grupo de 10 niños
de entre 3 y 12 años.
A partir de mañana se realizarán las entrevistas con padres de
familia y los posibles operadores o educadores. Para más información
puede consultarse la página web www.apol.org.mx, enviar un correo electrónico
a apol@apol.org.mx o llamar al teléfono 5421 34 51.
ir a la página del periódico La
Crónica de Hoy
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REFORMA, martes 6 de enero del 2004 (citamos aquí una parte del artículo)
Buscan con arte ayudar a niños - Práctica entre varios explota como método las cualidades terapéuticas de la creación artística para ayudar a pequeños autistas y psicóticos
Omar García
<< No importa si son formas perfectamente definidas o abstracciones,
cuando un niño autista o psicótico logra dibujar tras algún
estímulo cualquier referente de su vida cotidiana, en ese momento ha
dado un paso fuera de su ensimismamiento y es capaz de establecer contacto con
lo que le rodea. Esto demuestra que el arte también tiene facultades
terapéuticas.
Por lo menos así ha sido en la experiencia de la psicoanalista Miriam
Gutiérrez, quien a través de la Asociación Psicoanalítica
de Orientación Lacaniana ha practicado desde hace un año en México
el método “Práctica entre varios”, desarrollado hace
tres décadas en Bélgica por el italiano Antonio Di Ciaccia para
atender a pequeños con autismo o psicosis.
La terapia se basa en diversos talleres de arte en los que se estimula a los
niños para que entren en contacto con lo que sucede en su entorno y creen
lazos sociales. Los cursos son de música, literatura, pintura y teatro,
y en ellos operadores (guías) leen o escenifican obras, nunca dirigiéndose
a los niños, a lo que ellos a veces reaccionan dibujando o recitando.
Debito a que muchos de ellos no saben escribir, quienes se encargan de transcribir
los versos son los instructores. Además de que, aunada a la participación
de operadores y niños, los padres también colaboran, pues ellos
conocen la conducta de sus hijos. Esta diversidad de personas involucradas es
lo que da el nombre al método.
“Estamos buscando que el niño tenga una autonomía. Es decir,
la propuesta de esta practica es que el pequeño manifieste un deseo propio
como base y tenga una iniciativa, de ahí surgirán otras acciones
como comer, dormir, su cuidado personal”, explica la presidenta de la
asociación, quien cuenta con la colaboración de su colega italiano
Antonino Bori.
Precisa que el método, basado en la teoría psicoanalítica
lacaniana, tiene varias premisas, una de las cuales indica que los niños
autistas, aun cuando no suelen hablar, están en el lenguaje, por lo que
pueden entender lo que se dice a su alrededor y expresarse ya sea a través
de gestos, palabras, sonidos o movimientos, signos que en la terapia son representados
a través del arte.
“Existen métodos, sobre todos lo que tienen un enfoque pedagógico,
donde se la demanda al niño hacer cosas: pinta esto, haz tal cosa. Pero
toda imposición puede ser una amenaza, porque para este niño la
otredad no existe. Por medio del arte estamos tratando de construir otro que
permita al pequeño la manifestación de un deseo o un vinculo con
el mundo”, prosigue.
Gutiérrez señala que otra premisa es no dirigirse al paciente
con peticiones, lo que brinda la posibilidad de una relación más
tranquilizadora, por eso es que nunca se dirigen a él, sino por medio
de expresiones artísticas: “cuando el niño ve en escena
algo que no lo atañe directamente, es una convocatoria que puede permitir
que se vincule con eso.
“El método se practica en un ambiente con normas. Existen directores,
operadores. Hay un horario para tomar el lunch, para hacer los talleres. Los
niños no pueden tocarse entre ellos, y los operadores no pueden tocar
a los niños. Es un ambiente de norma porque los niños autistas
no tienen referencia de la ley, porque la enfermedad los tiene fuera”,
dice.
La psicoanalista, quien visitó Italia para conocer la aplicación
del método, ganó una beca en la Convocatoria Nacional
Educación por el Arte 2003, instituida por el Centro Nacional
de las Artes y el Instituto Nacional de Bellas Artes, por lo que
apoyará a un grupo de 10 niños, entre 3 y 12 años de edad,
para que tomen los talleres artísticos.
Bajo el título El arte un espacio para la otredad. Talleres
artísticos de pintura, música, teatro, danza y poesía para
niños psicóticos, Gutiérrez atenderá en las
instalaciones de la asociación a los pequeños que serán
seleccionados durante este mes, después de aplicar diversas entrevistas.
para ver el artículo completo, ver el sitio del periodico REFORMA
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MILENIO Diario, lunes 12 de enero del 2004
Arte para iluminar la oscuridad autista
Ciertos padres se acercan a los talleres motivados por el deseo de que el
niño aprenda a bañarse.
Blanca Valadez
Los niños autistas y psicóticos viven en una especie de “prisión
oscura” donde el temor es extremo y el lenguaje es mínimo, a veces
inexistente. Son muy pocos los que logran salir de ese largo túnel a
través de las terapias y tratamientos médicos, la mayoría,
por el contrario, permanece dentro el resto de su vida.
Sin embargo, en Italia y otros países de Europa se ha implementado con éxito y desde hace 30 años un método sorprendente, basado en técnicas lacanianas y freudianas sobre el arte, que permiten establecer puentes sólidos de comunicación con niños autistas y psicóticos, como se le denomina indistintamente a infantes ausentes y ajenos a la realidad.
Al método se le conoce con el nombre de “El arte, un espacio para la otredad”, conformado con talleres artísticos de pintura, música, teatro, danza y poesía, mismos que comenzarán formalmente a implementarse en México a partir de este mes. Consisten, según explica su coordinadora Miriam Isabel Gutiérrez Prieto, en construir, a través de las diferentes manifestaciones del arte, lenguajes novedosos y alternativos que transmitan a los niños autistas y psicóticos una serie de hábitos y costumbres, así como mensajes claves que erradiquen comportamientos negativos y autodestructivos, como golpes y mordeduras.
En algunos casos la técnica, implementada en Italia por Antonio Di Ciaccia, ha servido para sacar a los autistas y psicóticos de su propia prisión. Porque la lectura de un poema o de un cuento, la invención de una historia al calor de los bailes, cantos y manualidades han propiciado que brote de repente una luz en medio de la oscuridad.
“Leer, cantar, pintar y bailar se han convertido en guías luminosas durante el trayecto a la realidad de los niños autistas y psicóticos”, precisa Gutiérrez Prieto, próxima a impartir dichos talleres en su instituto ubicado en la colonia Santo Domingo Coyoacán (5421 3451).
Manifestación creativa
No se trata, precisa su coordinadora, de educar a los menores en el arte, sino
de invitarlos a participar en algunas de las manifestaciones creativas. Los
talleres se programan de acuerdo con los pocos mensajes o signos aportados por
el grupo. Un gesto, ciertos movimientos, gritos o alteraciones llegan a orientar
la dinámica del día.
“Si un niño, por ejemplo, se la pasa a golpeando el piso o la mesa, los operadores le acercamos música clásica o moderna. Todo depende de las circunstancias. En ocasiones el niño sólo toma un crayón y se queda con la pieza, no pinta ni hace nada. A partir de ese instante comienza la creatividad del equipo formado por cinco personas no terapeutas, ya sea que se le aproxime más material hasta descifrar cuál es su verdadera motivación o que alrededor del lápiz se improvise un cuento”, sostiene.
Por lo mismo, agrega, han obtenido resultado favorables, como detener la acción reiterativa de un niño autista que solía quitarse y ponerse el zapato. Algunos, incluso, dejaron de tenerle miedo a la bañera o a la taza del baño, otros más empezaron a hilvanar algunas frases —el vocabulario de los autistas es límitado— y a permitir el acercamiento de personas extrañas.
Y es que la gran mayoría de niños psicóticos y con autismo efectúan movimientos repetitivos, como mecerse y enrollarse el pelo, formar hileras circulares de zapatos o de cualquier tipo de objeto, acumular pilas, tapas o monedas del mismo tamaño. Muchas veces tienden a un comportamiento dañino, como golpearse la cabeza, gritar y tirar todo lo que se encuentra a su paso cuando algo rompe con su esquema, como un simple chícharo colocado por error en su plato. Por esa razón los padres viven en el colapso constante: ignoran en qué momento va explotar la bomba, además de que la gran mayoría carga con la angustia de no saber cómo entablar comunicación con sus hijos.
“El objetivo de los talleres es que los niños puedan manifestar un deseo propio, y a partir de esta manifestación el menor se incorpore al lenguaje y logre cierta independencia. No sabemos a qué grado, pero al menos le permite tener una vida y una actividad”, explica Gutiérrez Prieto.
No hablar directo
Un error común de las personas poco familiarizadas con niños autistas
y psicóticos es darle órdenes directas, las cuales terminan por
convertirse en terribles amenazas.
Precisamente una de las reglas de oro de los talleres es no dar órdenes ni mandar mensajes directos, porque el resultado, explica Gutiérrez Prieto, es orillar al niño a que se refugie más en su mundo.
“No nos acercamos, ante todo evitamos utilizar ciertos tonos graves o agudos vocales que pueden producir cierto miedo o violencia. Eso los tranquiliza mucho. Saben que no están en peligro. Así es como conseguimos que esos seres limitados en su vocabulario y en su interacción social, imposibilitados de responder a las emociones del exteriores y a los sentimientos de los demás, empiecen a abandonar su prisión”, asevero.
Ciertos padres se acercan a los talleres motivados por el deseo de que el niño aprenda a bañarse, pero contrario a lo que se podría pensar no se le mete a la bañera ni tampoco entra en contacto directo con el agua. Lo mismo aplica para los infantes que no tienen independencia a la hora de cambiarse la ropa o de alimentarse, que no saben leer, sumar, ni leer. “Tratamos de despertarles deseos propios, y eso lo logramos contando historias abiertas, dirigidas a los operadores y al público en general sobre determinado niño con características y problemáticas similares. El pequeño en realidad sí nos escucha, no está tan ausente, atiende la historia y llegan a acercarse a la mesa”.
El interés del grupo no es entrenarlos, sino ir más allá, que haya una especie de renacer a la vida. “No les interesa ponerles un casco en la cabeza para que no se lastimen, sino que ellos mismos detengan la autoagresión”, puntualiza.
En Francia la técnica ha permitido sacar de su introspección a varios niños, algunos se han convertido en operadores y en guías durante los talleres programados para los padres.
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